Blog Hofmann
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El verano ya está aquí. Comienza el calorcito, disponemos de más horas de luz y con ellas las ganas de pasar tiempo con nuestros seres queridos y hacerles fotos para el recuerdo. Por eso, hoy os traigo una serie consejos que ayudarán a que nuestros retratos saquen la mejor cara de nuestros amigos y familiares.

1. Conoce los formatos de orientación para que jueguen a tu favor

¿Vertical u horizontal? Si alguna vez te has hecho esta pregunta justo antes de tomar la foto, hay un par de pistas en sus definiciones en inglés que pueden ayudarte a decidir. El formato vertical se traduce como portrait (retrato) y suele ser ideal para aquellas fotografías en las que queremos destacar únicamente a nuestro protagonista y no queremos que nada más, ni otras personas ni el lugar, contexto, etc. nos distraigan. Sin embargo, el formato horizontal, en inglés se dice landscape (paisaje) y, aunque su nombre deja bastante claro en qué situaciones es recomendable usarlo, puede jugar a favor de nuestros retratos en aquellas ocasiones en las que queremos contar una historia relacionada con la persona que estamos retratando: si está con amigos, si el lugar es estéticamente atractivo, si los colores del fondo contrastan con el sujeto, etc. Todo lo que sume al retrato nos viene bien.

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2.Un fondo que realce nuestros retratos

Como comentábamos en el punto anterior, el fondo, especialmente en retratos horizontales, juega un papel fundamental para contar algo sobre la persona fotografiada y muchos lo pasan por alto. Si por cualquier motivo el entorno de nuestro retrato no resulta especialmente atractivo, intentaremos que, por lo menos, no eche a perder nuestra foto, buscando una alternativa a ese fondo lo más sencilla posible y que de alguna forma, por su color o su textura, nos ayude a resaltar a la persona o, simplemente, a jugar con la profundidad de campo para desenfocar el fondo y que sólo nos fijemos en nuestro amigo/a.

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3. Aprovecha las mejores horas de luz del día

La hora a la que decidas hacer tus retratos a plena luz del día va a marcar completamente la diferencia entre unas fotos “normalitas” a unas fotos realmente especiales. Los mejores momentos son los que rodean el momento de la salida y la puesta del sol. Estas dos horas lo sitúan en un ángulo perfecto para iluminar nuestros retratos cuando nos colocamos de espaldas al sol o nos dan la oportunidad de “colar” algún rayo de luz en nuestra composición si lo que buscamos es hacer un contraluz original. Además, en un periodo relativamente corto de tiempo, el cielo irá cambiando de color a tonos rojizos, púrpuras y azulados, así es que si estamos rápidos podemos terminar la sesión con una buena paleta de colores.

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4. Busca una mirada natural

Este punto puede llegar a ser complicado, ya que es frecuente que nuestros amigos no estén habituados a posar y se sientan tensos delante de la cámara. En este sentido, hay varias prácticas que pueden ayudar a tomar retratos más relajados:

– Si lo que buscas es una mirada natural, momentos antes de disparar levanta la mirada por encima la cámara para hacer contacto visual directo y tratar así de que se olvide durante un par de segundos de que le estamos haciendo una foto.

– Dirige su mirada fuera de la cámara para que no se ponga nervioso/a  mirando al objetivo. Si estás con algún amigo/a más, dile que se quede cerca de ti y entable conversación con el sujeto de nuestra fotografía. Esta práctica la empleo muchísimo para captar expresiones más naturales y suele funcionar casi siempre.

– Déjale que juegue con lo que tenga en las manos o, simplemente, no interrumpas lo que esté haciendo para tomarle la fotografía y aprovecha esa naturalidad del momento para componer algo que merezca la pena. Además, muchas veces, esas acciones o incluso los objetos que sostienen nos pueden ayudar a expresar mejor de forma indirecta otros rasgos de su personalidad, como sus aficiones, gustos, profesión, etc.

– Busca situarte, en la medida de lo posible, a la altura de los ojos de quien vayas a fotografiar para evitar forzar posturas o expresiones. Esto se aplica especialmente para los pequeños de la casa. La mayoría de las veces ganaremos unos cuantos puntos de naturalidad si nos agachamos a su altura para tomar la foto en lugar de disparar en un ángulo picado.

5. Introduce elementos entre la persona y tu para dotar de profundidad a la
escena

Aunque no siempre es aplicable, en algunas situaciones puede ser interesante ocultarte tras objetos, elementos del entorno e integrarlos en la composición. De esta forma, no sólo obtendremos una sensación de profundidad, sino que además le dará al retrato un punto de vista mucho más subjetivo e interesante.

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6. Cuando imprimas tus fotografías, una para ti y otra para ellos

Algo que me he acostumbrado a hacer cada vez que encargo un pack de copias impresas de mis fotografías, es a imprimir una copia duplicada de cada retrato que haya tomado para regalárselo a la persona que aparezca en la foto, no sólo para agradecerle su paciencia posando para mi, sino también para que recuerde aquellos momentos que pasamos juntos, que es, al fin y al cabo, para lo que se inventó la fotografía, ¿no?

BY Adrián Cano