Blog Hofmann
Blog Hofmann
Ocasiones

Planes para Semana Santa: diferentes lugares para visitar en España.

Planes para Semana Santa_Destacada

Semana Santa es la época del año en la que más desplazamientos se producen, dentro y fuera de nuestras fronteras. En este post os recomiendo cuatro destinos que hay que visitar tanto si vives en España o fuera. Cuatro destinos que en Semana Santa adquieren un encanto especial por distintos motivos. Os lo cuento:

Qué hacer en Madrid

Una ciudad que en Semana Santa tiene un ambiente especial. Por los muchos que se van y los otros tantos que llegan, la ciudad tiene más vida si cabe.
Madrid es esa ciudad en la que si te propones explorar, descubres nuevos sitios a cada paso que das. La tradición y la modernidad conviven en esta ciudad como en muy pocas.

Madrid Manzanares

En barrios como Malasaña, La Latina, Chueca o Lavapiés podrás comprobarlo.

Desde La Latina salen muchas de las procesiones que recorren el centro de Madrid, en muchos casos es imposible poder verlas por las aglomeraciones de gente que hay. Si lo consigues, seguro que después te habrás ganado una caña y una tapa en lugares tan míticos como Juana la Loca, con una tortilla que te deja sin habla, o una copa en El Viajero.

Si te gusta el rollo más alternativo, tu barrio es Malasaña, donde podrás ir a nuevos lugares como La Bicicleta, que se ha puesto de moda entre los más modernos y hipsters, o sitios más castizos con ambiente joven como El Verbena. El ambiente es estos días de fiesta es fantástico, muy festivo, siempre que el imprevisible clima de estas fechas acompañe…

Chueca, al lado de Malasaña, otro barrio de moda conocido mundialmente por la semana del orgullo gay en la que sus calles son el centro neurálgico de esta fiesta que trae todos los años turistas de todos los rincones del planeta.

En los últimos tiempos han abierto infinidad de restaurantes, como el tan de moda Bon Vivant & Co o los cafés de la calle Belén como el café Madrid y el café Belén. El barrio que hace décadas era una zona conflictiva en el centro se ha convertido en un lugar muy agradable para pasear, ir de compras o visitar alguna galería de arte.

Lavapiés es el barrio de las cañas, de los bares, el barrio castizo donde cada vez lo habitan más jóvenes por los precios más bajos de sus alquileres y el ambiente bohemio, artístico y multicultural de sus calles. En la casa encendida podrás disfrutar de exposiciones y conciertos y subir a su terraza, con unas fantásticas vistas del sur de la capital. Mis sitios favoritos son La Aguja, donde podrás tomar una cerveza mientras escuchas la música de sus vinilos, o las bodegas Lo Máximo, un antiguo bar de abueletes que mantiene su misma decoración pero que ahora está abarrotado de jóvenes.

En cualquiera de estos barrios podrás disfrutar de las famosas tapas de Madrid, sin duda uno de los puntos fuertes de la capital por la infinidad de sitios donde puedes disfrutar de ellas. En este post os cuento un poco más: De tapas por Madrid.

Y si lo tuyo son las compras en Madrid tienes muchas zonas para poder hacer echar humo a tu tarjeta de crédito. El barrio de Salamanca, con las tiendas más exclusivas, pero también plagado de pequeñas boutiques con diseños exclusivos a muy buenos precios. La calle Preciados, un clásico que sigue siendo de las áreas comerciales más famosas por sus tiendas y grandes almacenes, o  la calle Fuencarral, que en los últimos años se ha convertido en un referente y en donde todas las marcas quieren estar.

Madrid es una ciudad para vivirla a pie o, ahora, en bici con su recién estrenado servicio de BiciMAD. Así que aprovecha esta Semana Santa para explorar la ciudad a dos ruedas con un tiempo primaveral.

Qué hacer en la Rioja

Otra opción fantástica para la Semana Santa es hacer una escapada a la Rioja. De hecho, cualquier momento es bueno. Con cuatro días es tiempo suficiente para deleitarse de la gastronomía local, recorrer sus viñedos, disfrutar de un café oyendo repicar las campanas de la catedral en la plaza central de Logroño, pasear por sus pueblos y, ¡hasta dormir alguna siesta y todo! Al fin y al cabo, ¡estamos de vacaciones!

Un buen punto para arrancar el periplo riojano es en las espectaculares bodegas de Marqués de Riscal. Un ingenio de la arquitectura moderna que bien vale la visita solo por disfrutar de esta obra maestra. Conviene reservar con anterioridad una visita guiada con cata por sus instalaciones. Y si se quiere empezar el viaje a lo grande, muy recomendable su restaurante El Ciego, garante de una estrella Michelín.

Bodegas Marqués de Riscal La Rioja

Tras pasar la mañana y sobremesa cumpliendo con la agenda cultural y gastronómica, recomiendo buscar hotel en Logroño como centro neurálgico desde el que organizar las excursiones diarias. Nosotros nos alojamos en el Hotel Marqués de Vallejo y la experiencia fue muy buena. En pleno centro, recién remodelado y lo que es fundamental, a un paso de la zona de pintxos para pasar una noche divertida y acabar rodando de vuelta al hotel.

Dentro del itinerario de visitas, recomiendo también visitar las bodegas de Muga y Ramón Bilbao. Éstas quedan cerca de Haro, un pueblo encantador donde hacer un alto en el camino para descansar y seguir ahondando en la cultura gastronómica del lugar. Un restaurante fantástico al que ir es El Rincón del Noble.

Si aún os quedan fuerzas esa tarde o a la mañana siguiente, visitad San Miguel de la Cogolla, muy conocido por sus preciosos monasterios de Suso y Yuso. Una auténtica maravilla Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Si no se dispone de mucho tiempo, para optimizar el viaje, recomiendo pasar la noche en otro pueblo cercano a Haro, La Guardia. Es entrar por sus murallas, bajar varios grados la temperatura y sentirse transportado a la época medieval.

Una pequeña ciudad amurallada repleta de jardines, sombras, vistas que quitan el aliento y un ambiente misterioso y romántico. Por allí, para comer o cenar, lo mejor es perderse deambulando por sus callejas e ir de un lugar a otro. Si se prefiere una cena más formal, en el Castillo Collado dan cenas maridadas con una cata muy buena.

Y ya por último, bien merece una visita Ezcaray para hacer más llevadera la vuelta a casa, cerrando unos días de deleite gastronómico con una parada más en el fabuloso Portal de Echaurren. La Rioja, ¡qué maravilla!

Qué hacer en Palma de Mallorca

Por último, para los que no conciben una Semana Santa sin playa, que no desesperen que también hay una buena opción. Eso sí, tenéis que estar dispuestos a que igual os caiga alguna chaparrina. Si tuviera que escoger un destino de playa, sin duda escogería Palma de Mallorca. Lo bueno de este destino, y más en esta época del año, es que en caso de no hacer buen tiempo, hay mil planes que hacer.

Seguro que a más de uno os habrá pasado ya hacer un plan de playa, que falle el tiempo y aburriros como ostras porque no hay ninguna alternativa de ocio más.

En Mallorca esto no te ocurre. Es la isla más completa de todas las Baleares, sin duda. Goza de una interesante oferta de vida cultural, playas magníficas, alternativas de turismo deportivo para los amantes del senderismo y la bicicleta, una colección de faros fantástica y preciosos puertos escarpados o de diseño avant-garde. Por tener, tiene ¡hasta las reliquias del gran Chopin! Sin duda es una fantástica alternativa para pasar una Semana Santa donde combinar playa, turismo y gastronomía.

Palma de Mallorca Semana Santa

Recomendar una playa en Mallorca es imposible, de verdad. Toda la isla en todos sus ejes cardinales tiene playas preciosas. Os recomiendo alquilar un coche y dividir vuestra estancia para ir descubriendo todo lo que la isla tiene que ofrecer.

Excursiones que a mí parecen que merecen mucho la pena:

Visita al puerto de Soller. Lo mejor, tomad el trenecito interior que llega hasta el puerto y os quedareis boquiabiertos con las vistas.

Excursión de tarde a Valldemossa para visitar el museo de Chopin y los jardines donde paso sus últimos días. Puede sonar muy macabro, pero la verdad es que es una zona preciosa que merece mucho la pena. Al acabar, acercaros al pueblo cercano de D’eia. Pasead por sus calles y aprovechad para cenar en alguna terraza si el tiempo acompaña.

Mallorca Semana Santa

Pasar una tarde deambulando por las calles del centro de Palma, entrad en su controvertida catedral (una maravilla arquitectónica por fuera, y con un retablo de Barceló en su interior que no deja a nadie indiferente), visitar los baños árabes, es mucho más bonito e interesante de lo que uno pudiera imaginarse de antemano.

Y si hay en ti un pequeño consumista, Palma tiene una zona de tiendas realmente fantástica. Además de las marcas habituales, hay muchas boutiques exclusivas de imagen muy cuidada para satisfacer la demanda del turismo alemán e inglés. ¡Si tu bolsillo lo aguanta claro! Si andas por la zona de la calle de Carlos III, no dejéis de buscar un pequeño localito que lleva ahí más de 100 años en el que sirven las mejores ensaimadas de la isla, el Forn de Sant Joan. Por muy cansados que podáis estar del turismo o las compras, estas ensaimadas os devolverán a la vida. Para ir de cena, Puerto Portals está siempre muy animado y es muy entretenido sentarse en El Cappucino a ver pasar a la gente…parece un aeropuerto internacional…yo me podía tirar horas. Para cenar hay mucha oferta, toda buena, pero para mí, mi favorito que no perdono siempre que voy a Palma, es el Flanigan. Comida de mercado coronada con la mejor tarta Tatin de manzana que he tomado en mi vida.

Y lo cierto es que ahora que escribo esto, se me ocurren mil planes más, porque Mallorca es una isla que merece muchísimo la pena conocer por sus paisajes, sus pueblos, su horizonte al mar, su gente, su gastronomía, su herencia histórica, sus calles empedradas, su tumbet y sus ensaimadas…¡por esto y mucho más!

Qué hacer en Sevilla

Sevilla es la Giralda, coches de caballo, la Torre del Oro, la Feria y por supuesto la Semana Santa. Cada año Sevilla duplica su población durante la Semana Santa. Miles de turistas inundan las calles de la ciudad en busca de “los pasos”, la semana Santa de Sevilla, la más espectacular en cuanto a tradición, devoción y puesta en escena.

Sevilla Semana Santa

La madrugada del Viernes Santo es el momento más importante de la Semana Santa de Sevilla. Esa noche salen algunas de las imágenes más veneradas como el Jesús del Gran Poder, la Macarena, la Esperanza de Triana o el Cristo de los Gitanos. Durante toda la noche y hasta bien entrado el día, las calles de la ciudad se llenan de gente. Eso sí, hay que tener paciencia, porque las esperas para ver estos pasos suelen ser prolongadas.

A la hora de elegir sitio donde comer durante la Semana Santa en Sevilla lo mejor es ir a un sitio que te hayan recomendado o buscar un lugar en concreto, porque durante estas fechas es imposible reservar o ir a un sitio con vistas. Moverse por Sevilla en Semana Santa no es del todo fácil de modo que lo mejor es que te lleves un bocadillo de casa y te lo comas esperando a que pasen las procesiones.
No es un misterio para nadie que los dulces por excelencia en Semana Santa (no sólo en Sevilla) son las torrijas, ¡no te vayas sin haberlas probado!

Sevilla en Semana Santa, desde luego no recomendable si no te gustan las aglomeraciones de gente, pero una experiencia inolvidable si puedes vivirla de una forma más o menos “cómoda”.

By: Rai Robledo @RaiRobledo

Tags : Viajes