Blog Hofmann
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Ha llegado el Mundial y el mundo ha puesto los ojos en Brasil. El indómito y gigantesco Brasil. Uno de los países más grandes del mundo que necesitaría una vida para conocer, pero donde aún los sitios más conocidos son un paraíso para disfrutar de su ambiente, sus paisajes, su gastronomía y su gente. Es por lo tanto una oportunidad magnífica para viajar en compañía de tu buena amiga la cámara de fotos y traerte un buen saco de recuerdos y unas cuantas instantáneas impresionantes para decorar tus paredes y que ¡te contagien una sonrisa cada vez que las veas!

Brasileña

Y es que, indudablemente, los brasileños te regalarán una buena dosis de alegría y optimismo cuando te cruces con ellos. Puede resultar obvio aunque no se haya vivido, pero fechas como el Carnaval hacen que se lancen a la calle en masa, a disfrutar de los días de fiesta y sacan su cara aún más encantadora y amable. Todo es alegría, música y bailes en las calles. Olvidaos de las fastuosas carrozas y ropajes que aparecen en la televisión, eso corresponden a las escuelas de samba que se centran en el sambódromo de Rio de Janeiro a hacer gala del trabajo de todo un año. ¡Un ostentoso espectáculo algo diferente del ambiente de las calles organizadas en blocos!

Carnaval Brasil

Los Blocos son las fiestas callejeras, de barrios, pero para todos. Hay centenares de blocos a lo largo de todos los días de Carnavales y a lo largo de todos los barrios de Rio, así que solo tienes que hacerte con un planning para poder elegir entre todos los que estén sucediendo a la vez en la ciudad. Música, desfiles, gente bailando, puestos de comida, disfraces por todas partes y muy buen ambiente son las señas de identidad de los blocos, donde la gente puede acabar ocupando las estrechas calles de Santa Teresa o bailando al son de batucadas al atardecer en Ipanema.

Ipanema - Brasil

Aunque sea tu primera vez en Rio, todo resulta conocido, todo es emocionante, todo es mítico. Desde la playas y hoteles de Copacabana hasta la privilegiada vista a los pies de los 38 metros del Cristo Redentor de Corcovado. Desde la archiconocida e inspiradora playa de Ipanema hasta la monumental roca que se conoce como el Pan de Azúcar. ¡Rio destila magia!

Río de Janeiro

El otro punto fuerte y centro turístico del país es Salvador de Bahía, especialmente su precioso casco histórico de corte colonial y tremendos colores: el Pelourinho. Si, es muy turístico, pero enamora igualmente. Tiene todo lo que podrías esperar de un barrio así, calles preciosas, empedradas y sin orden ninguno, restaurantes y terrazas maravillosos y un patrimonio histórico que te deja con la boca abierta (si solo podéis/queréis elegir una, no dejéis de pasar por la iglesia de San Francisco, que tiene 700 kilos de oro en un interior tan dorado que es probable que necesites gafas de sol para visitarla).

Salvador de Bahía

De cualquier manera si Pelourinho te parece demasiado turístico, anímate a dar una vuelta por el mercado de San Joaquím. A diferencia del central Mercado Modelo que si cumple la labor de proveer de souvenires a los visitantes, el de San Joaquím es un laberinto de puestos de madera que se mueve entre luces y sombras y donde los locales compran muchos de sus productos: frutas, verduras, carne y pescado que se amontonan junto a ungüentos y pociones para protegerte de cualquier mal fario. Absolutamente imprescindible.

Mercado de San Joaquím

Y ahora digamos que quieres cambiar de cara y pasar unos días de relax absoluto en una preciosa isla paradisíaca. Puedes probar, por ejemplo, a recorrer Morro de Sao Paulo, una joya en la que apenas existen las carreteras y los taxis son por un lado carretillas que te ayudan con las maletas y por otro algún que otro coche de caballos.

Morro de Sao Paulo

Aprovecha para desconectar, para disfrutar de las vistas, de los amaneceres y de los atardeceres, darte una vuelta en barca por la isla, de sus maravillosos cócteles con fruta fresca… pero sobre todo, al igual que en el resto del país aprovecha para compartir momentos con la gente con la que te cruces. No dejes que el idioma sea una barrera (no lo es) y disfruta de una gente inigualable. No necesitas un mundial de fútbol para conocer Brasil.

Mujer-brasileña

 

By: Ignacio Izquierdo @iizquierdo

Tags : Viajes