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Fotografía

Claves a tener en cuenta para hacer un buen retrato

Descubre cómo hacer un buen retrato fotográfico

Cómo hacer un buen retrato_Destacada

De las diversas disciplinas fotográficas existentes, el retrato es para muchos la más representativa de lo mejor que puede ofrecer la fotografía. Pero también es una de las temáticas más complicadas de ejecutar de forma destacable. Y es que un buen retrato reúne una buena dosis de control y conocimiento de la técnica fotográfica, y una no menos importante cantidad de sensibilidad y psicología. Solo combinando ambas se logra un retrato excepcional que no solo destaque del resto de retratos de fotomatón, sino que también transmita parte de la personalidad del retratado.

Cómo hacer un buen retrato

 Afortunadamente para nosotros, la parte emocional suele estar de nuestro lado ya que normalmente fotografiamos a nuestros seres queridos, a los que conocemos y que se sienten tranquilos y naturales en nuestra presencia. Lo único que hay que hacer es saber esperar el momento adecuado y no fallar al apretar el botón.

Cómo hacer un buen foto retrato

Empecemos con algunos detalles técnicos para terminar con algunos trucos más personales:

 1. Cual es el mejor objetivo para retratos

Cualquier cámara con unos controles básicos puede hacer un buen retrato, pero los modelos de objetivos intercambiables ofrecen opciones más favorables, además del control de velocidad y diafragma. Lo más importante es usar un objetivo que no sea ni angular ni tele. El primero distorsiona mucho las facciones mientras que el segundo nos obliga a estar lejos del sujeto. Lo ideal es situarse entre un 35 y un 70 mm equivalente, donde además nos encontramos con los diafragmas más luminosos.

Cómo hacer un buen retrato

2. La luz lo es todo

Fotografía significa “dibujo con luz”. En los retratos esto es más evidente todavía porque una buena luz nos permite “dibujar” a la persona de la forma más favorable posible. Pero ojo, una buena luz no significa mucha luz, significa luz que modele las formas y volúmenes, luz que potencie lo importante sin molestar, luz que aporte estilo y personalidad tanto a la persona como a la foto.

En muchos casos esa luz es solo la luz ambiente disponible, lo que limita mucho nuestras opciones, pero eso no significa que no se pueda usar algún truco como encender luces adicionales (o apagarlas) e incluso usar algún pequeño reflector de relleno para crear una iluminación más favorable.  Eso sí, salvo que estés haciendo fotografía de estudio con flash, evita todo lo posible usar el flash frontal de la cámara. Aplana los rasgos y rompe el ambiente natural de la escena.

Cómo hacer un buen retrato

3. Como hacer un retrato de una persona: Sorpresa o posado

No hay una respuesta única para esta duda. Los retratos dependen de muchas variables y, entre ellas, encontramos la más importante: la personalidad del individuo, y según ésta, debemos seleccionar si queremos un retrato posado o “robado”. Los posados nos permiten dirigir al sujeto, escoger el fondo o las luces, y en general hacer un retrato sin ninguna pega técnica. Si el sujeto se desenvuelve con naturalidad pueden salir cosas fantásticas, pero otras personas se sienten cohibidas y pueden mostrar una cara menos natural –niños y mascotas por ejemplo no son amigos de estar quietos y aguantar la mirada-.

Cómo hacer un buen retrato

En este último caso, casi mejor optamos por intentar retratarlos por sorpresa en su ambiente natural, incluso aunque no miren de frente a la cámara o estén realizando alguna acción. En esta situación es mucho más fácil encontrar retratos alternativos (aquellos que no se centran estrictamente en la cara) porque muchas veces una posición corporal, una forma de sentarse, una singularidad física puede ser suficiente para hacer un retrato que condense la personalidad de la persona.

Cómo hacer un buen retrato

4. Enfoca lo importante

No hay ni que decir lo importante que resulta saber escoger el punto de interés más destacable en un retrato. Normalmente enfocar a los ojos o la sonrisa suele ser una fórmula infalible para ir por el buen camino. Para asegurarnos el enfoque correcto, nada mejor que desactivar el autoenfoque y pasar al modo manual. Al principio es un poco más lento pero una vez seleccionado el punto adecuado, no hace falta tocarlo más, pudiendo concentrarnos plenamente en cazar el instante adecuado.

Cómo hacer un buen retrato

5. Consejos para hacer retratos: tómate tu tiempo

Un buen retrato se hace en tan solo un segundo en el que se conjuguen suerte y oportunidad, pero antes de eso suele haber pasado un buen rato en el que el fotógrafo busca sin prisa pero sin pausa el momento exacto. No hay que precipitarse, porque a medida que pasa el tiempo, el ambiente se relaja. Un buen truco es empezar a hacer fotos despreocupadas desde el primer momento, como sin darle demasiada importancia a la cámara o al hecho de hacer fotos. Poco a poco, cuando la cámara no sea un elemento de distracción, podemos ir afinando más y hacer unas cuantas series de fotos en ráfaga.

Solo hay una excepción a esto, y es cuando haces retratos a la gente del lugar durante un viaje. En este caso no tienes mucho tiempo y a veces es incluso mejor pillarles por sorpresa para que no cambien la expresión que nos ha interesado.

Cómo hacer un buen retrato

6. ¿Color o blanco y negro?

Los retratos en blanco y negro tienen un atractivo especial, porque eliminan la distracción del color y se centrar en la persona, en su mirada, en su expresión. Son muy resultones pero para ello la foto tiene que ser buena, tener gancho. La ventaja de la fotografía digital es que es muy fácil usar una foto en color y pasarla a blanco y negro, de manera que probar con algunos retratos puede darnos resultados sorprendentes.

Pero el color también puede ser usado para retratos como por ejemplo de bebés o en situaciones donde el entorno sea importante, como por ejemplo en exteriores.

By: Juan Castromil  @castromil y Carolina Denia @CarolinaD

Editado por Hofmann

Ideas para retratos: ¿Cómo hacer un buen retrato en verano?

El verano es una de las épocas más dadas a las fotografías al disponer de más horas de luz y por tanto más oportunidades para sacar la cámara a la calle. Con los consejos que os hemos dado ya tenéis una buena base para salir a buscar retratos. Aquí os damos algunos má que os ayudará a obtener el máximo de vuestros retratos veraniegos.

1. Conoce los formatos de orientación para que jueguen a tu favor

¿Vertical u horizontal? Si alguna vez te has hecho esta pregunta justo antes de tomar la foto, hay un par de pistas en sus definiciones en inglés que pueden ayudarte a decidir.

El formato vertical se traduce como portrait (retrato) y suele ser ideal para aquellas fotografías en las que queremos destacar únicamente a nuestro protagonista y no queremos que nada más, ni otras personas ni el lugar, contexto, etc. nos distraigan.

Sin embargo, el formato horizontal, en inglés se dice landscape (paisaje) y, aunque su nombre deja bastante claro en qué situaciones es recomendable usarlo, puede jugar a favor de nuestros retratos en aquellas ocasiones en las que queremos contar una historia relacionada con la persona que estamos retratando: si está con amigos, si el lugar es estéticamente atractivo, si los colores del fondo contrastan con el sujeto, etc. Todo lo que sume al retrato nos viene bien.

2.Un fondo que realce nuestros retratos

Como comentábamos en el punto anterior, el fondo, especialmente en retratos horizontales, juega un papel fundamental para contar algo sobre la persona fotografiada y muchos lo pasan por alto.

Si por cualquier motivo el entorno de nuestro retrato no resulta especialmente atractivo, intentaremos que, por lo menos, no eche a perder nuestra foto, buscando una alternativa a ese fondo lo más sencilla posible y que de alguna forma, por su color o su textura, nos ayude a resaltar a la persona o, simplemente, a jugar con la profundidad de campo para desenfocar el fondo y que sólo nos fijemos en nuestro amigo/a.

3. Aprovecha las mejores horas de luz del día

La hora a la que decidas hacer tus retratos va a marcar completamente la diferencia entre unas fotos “normalitas” a unas fotos realmente especiales. Los mejores momentos son los que rodean el momento de la salida y la puesta del sol.

Estas dos horas lo sitúan en un ángulo perfecto para iluminar nuestros retratos cuando nos colocamos de espaldas al sol o nos dan la oportunidad de “colar” algún rayo de luz en nuestra composición si lo que buscamos es hacer un contraluz original. Además, en un periodo relativamente corto de tiempo, el cielo irá cambiando de color a tonos rojizos, púrpuras y azulados, así es que si estamos rápidos podemos terminar la sesión con una buena paleta de colores.

4. Busca una mirada natural

Este punto puede llegar a ser complicado, ya que es frecuente que nuestros amigos no estén habituados a posar y se sientan tensos delante de la cámara. En este sentido, hay varias prácticas que pueden ayudar a tomar retratos más relajados:

– Si lo que buscas es una mirada natural, momentos antes de disparar levanta la mirada por encima la cámara para hacer contacto visual directo y tratar así de que se olvide durante un par de segundos de que le estamos haciendo una foto.

– Dirige su mirada fuera de la cámara para que no se ponga nervioso/a  mirando al objetivo. Si estás con algún amigo/a más, dile que se quede cerca de ti y entable conversación con el sujeto de nuestra fotografía. Esta práctica la empleo muchísimo para captar expresiones más naturales y suele funcionar casi siempre.

– Déjale que juegue con lo que tenga en las manos o, simplemente, no interrumpas lo que esté haciendo para tomarle la fotografía y aprovecha esa naturalidad del momento para componer algo que merezca la pena. Además, muchas veces, esas acciones o incluso los objetos que sostienen nos pueden ayudar a expresar mejor de forma indirecta otros rasgos de su personalidad, como sus aficiones, gustos, profesión, etc.

– Busca situarte, en la medida de lo posible, a la altura de los ojos de quien vayas a fotografiar para evitar forzar posturas o expresiones. Esto se aplica especialmente para los pequeños de la casa. La mayoría de las veces ganaremos unos cuantos puntos de naturalidad si nos agachamos a su altura para tomar la foto en lugar de disparar en un ángulo picado.

5. Introduce elementos entre la persona y tu para dotar de profundidad a la escena

Aunque no siempre es aplicable, en algunas situaciones puede ser interesante ocultarte tras objetos, elementos del entorno e integrarlos en la composición. De esta forma, no sólo obtendremos una sensación de profundidad, sino que además le dará al retrato un punto de vista mucho más subjetivo e interesante.

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6. Cuando imprimas tus fotografías haz una para ti y otra para ellos

Algo que me he acostumbrado a hacer cada vez que encargo un pack de copias impresas de mis fotografías, es a imprimir una copia duplicada de cada retrato que haya tomado para regalárselo a la persona que aparezca en la foto, no sólo para agradecerle su paciencia posando para mi, sino también para que recuerde aquellos momentos que pasamos juntos, que es, al fin y al cabo, para lo que se inventó la fotografía, ¿no?

BY Adrián Cano 

Editado por Hofmann